martes, 15 de mayo de 2012

Que miedito vivir en este país

Hace unos ocho o diez meses una compañera de la maestría que trabaja en una multinacional de electrodomésticos y productos de hogar, contaba que las góndolas (anaqueles) de los comercios estaban desabastecidas porque habían empezado a prohibir importaciones de ciertos productos porque el Gobierno exigía que fueran fabricados en Argentina, en las zonas francas de Tierra del Fuego o donde sea que se fabriquen tales artefactos. Empezaron a escasear los Ipods, los Blackberry y una serie de cosas, todo como consecuencia del proteccionismo que se había empezado a promover para 'proteger' la industria nacional.

Después de eso vino la quita de subsidios al subte y las tarifas subieron un 125%, la gente se quejó unas semanas y dicen que el número de usuarios disminuyó (yo contribuí en 1 a esa disminución), razón por la cual ahora los buses están más llenos dado que esas tarifas todavía no han subido a pesar de las amenazas de que la tarifa también subiría en alguna proporción.

Junto con la quita de subsidios del subte vino la quita de subsidios a los servicios públicos en Capital Federal, subsidios que según entiendo se habían otorgado en la época del Corralito para aliviar la crisis y nunca se habían quitado. Inicialmente iban a ser retirados en ciertos barrios (Puerto Madero, Recoleta y algunas otras zonas) aunque después la medida se iba a extender a todos los barrios de Capital Federal, exceptuando aquellos hogares que demostraran mediante declaración jurada que continuarían requiriendo el subsidio básicamente por enfermedad o alguna circunstancia que así lo ameritara. Aquello se verificaría posteriormente con una visita. Hubo quienes se quejaron por alzas de casi el 300% sobre el valor de sus servicios luego de la quita de subsidios. Mi alquiler subió un 25% por cuenta de la dichosa quita.

Hasta este punto, todo bien. Con un poco de suerte el presupuesto que el Gobierno destinaba a los subsidios ahora sería destinado a inversión a largo plazo, o incluso (de nuevo, con un poco de suerte) sería redirigido a los sectores más necesitados de la población. Al fin y al cabo nadie en Latinoamérica viaja en metro a un costo similar, y los subsidios a servicios tampoco eran uniformemente aplicados ya que personas en provincia (Gran Buenos Aires) pagaban cuentas por el triple de lo que pagaba alguien en Capital Federal, siendo que el nivel de vida es ostensiblemente superior aquí. De lo que se quejó la gente es que las quitas no fueran escalonadas sino de un solo totazo, pero todo bien.

Para poner en contexto lo que viene ahora es necesario mencionar algunas cosas de Buenos Aires a las cuales seguramente cualquier argentino está acostumbrado pero que a mi no dejan de parecerme escandalosas.

Mientras todos los países Latinoamericanos tienen una inflación de un dígito (excepto Venezuela), la inflación en Argentina es del 28%. Si, veintiocho por cierto!!!!! La de Brasil está entre 6 y 7%, la de Colombia es de 4%, 5% con toda la furia... Aquí sin embargo, el INDEC (que es como el DANE en Colombia) se empeña en decir que es del 10% pero el INDEC miente y todo el mundo lo sabe. Lei el otro día que publicaron precios de la canasta que se usaba para calcularlos y resultó ser que los precios eran del 2008. También pasan cosas como que subsidian el Combo Big Mac porque como es sabido, existe el Indice Big Mac que compara los precios del combo en todos los países del mundo en los que opera McDonalds. Así que mientras todos los combos en McDonalds cuestan entre AR$ 35 y AR$ 45, el BigMac se mantiene en AR$ 23.90.

Ante semejante inflación. la solución más sencilla que encuentra la gente para hacerle frente y no perder tanto es ahorrar en dólares. Al final, el dólar siempre sube igual que la inflación y si no se le puede ganar, al menos  no se pierde tanto a través del tiempo como si se tuviera moneda local.

Sin embargo, a partir de Noviembre del año pasado el Gobierno decidió poner restricciones a la compra de dólares para evitar la fuga de capitales. La AFIP puso en marcha un sistema cuya consulta obligatoria a la hora de cualquier transacción de compra de moneda extranjera (en bancos, casas de cambio, casas de envío de dinero, etc.) arroja un SI/NO para el monto de compra consultado.

Nadie sabe cómo se calcula el monto máximo que cada persona está autorizada a comprar, y cada persona tiene dos intentos para adivinar el monto que le será permitido. Si en el primer intento le es negada la transacción, puede consultar una vez más con un monto menor y si nuevamente le es negada, la página será bloqueada hasta el día siguiente. Que me digan si no es una joda! Adivine el monto o si no, vuelva mañana!!!!!

No siendo suficiente, hubo un día de la semana pasada en el que bajaron a 0 el monto máximo permitido para cualquier persona. Durante un día -no se si ya está restablecido- nadie en Buenos Aires consiguió comprar ni un solo dolar. Eso en una ciudad donde todas las transacciones inmobiliarias se hacen en dólares, los alquileres se pagan en dólares y sobre todo, donde todo el mundo sabe que tener pesos es perder dinero voluntariamente.

Y entonces, dónde se consiguen dólares...? En el mercado negro. Ahí no te piden DNI, no te piden CUIL y no te ponen restricciones. Sólo que mientras en los sitios autorizados en los que tienes que adivinar te lo venden a 4.5, en las cuevas te lo venden dependiendo del día, entre 5.20 y 5.60. Un robo manifiesto! Y lo peor es que después de todo este alboroto con el tema de las restricciones, el Gobierno ni siquiera está logrando evitar la fuga, y adicionalmente, a todo aquel que tiene depósitos en dólares en el sistema financiero le está conviniendo más retirarlos y negociarlos en el mercado negro (vamos a llamarlo paralelo para que no suene feo) que tenerlos en el banco dadas las tasas que están pagando. Y ni hablar de los líos que están teniendo los exportadores...

Lo que significa esto es que todo está mal, se está yendo un poco a la mierda y da un poco de miedito.

viernes, 11 de mayo de 2012

Me deixa

Chicas - Me deixa

Aquí está la página del grupo, que es buenísimo.

jueves, 10 de mayo de 2012

Música Música

Bueno, ayer y hoy en los tempos libres he estado seleccionando la música para el reproductor que puse. Es una tarea dispendiosa ya que por alguna razón no todas las canciones que selecciono, se reproducen bien. Y además de eso, como que estoy muy quisquillosa con la selección misma.

Pongo, quito, busco una versión mejor, etc. etc. Meticulosidad infinita: ninguna es seleccionada de manera fortuita y muchas de ellas me recuerdan algo -o a alguien-.

Todavía no termino, hasta ahora casi todas han sido canciones en inglés, y seguramente irá cambiando. Como me gustan estas cosas!

martes, 8 de mayo de 2012

Matrimonios

Los matrimonios -o casamientos que llaman por aquí- siempre me han causado particular desagrado, pereza infinita y conflictos internos que difícilmente logro manejar y que me hacen poner de un humor nefasto todos los días que preceden a semejante evento.

Lo primero que me conflictúa es que no tengo vestidos, y si tuviera tampoco me pondría. El fin de semana pasado intentaron prestarme uno pero la verdad es que nadie guarda muchas esperanzas de que yo me ponga eso alguna vez. Ni vestidos, ni mantitas, mucho menos tacones, ni aretitos. Ya lo hice una vez y hay registros fotográficos que lo prueban, pero no me dan ganas de volver a hacerlo nunca porque es incómodo y no me queda bien.

Lo segundo es que hay que dar regalo (o dinero en el mejor de los casos). Y dada mi tendencia a gastar por adelantado, la verdad es que casi nunca tengo para ese tipo de gastos imprevistos.

Y la otra cosa es la celebración del sagrado sacramento del matrimonio como tal. En iglesia católica, por supuesto. Yo solía ser muy católica, y por voluntad propia. Celebro el hecho de que mis padres (ella, de creencias religiosas que no podría definir ni describir y él, adventista) nunca me forzaron a pertenecer a ninguna religión. Y como crecí sin la influencia de abuelas/os y siempre estudié en colegios mixtos y laicos, tampoco estuve expuesta a la religión católica ni a ninguna otra. Me hice bautizar cuando cumplí siete años y mis papás tampoco en ese entonces, hicieron nada para impedirlo. Y a los nueve, hice la primera comunión.

Era practicante, iba a misa cada domingo, leía la Biblia, estaba en el coro de la iglesia e incluso me hice monaguillo de la iglesia de mi barrio. Yo y mis amigas fuimos las primeras niñas monaguillo. Creo que mi madre llegó a preocuparse por mi excesivo fervor, hasta el punto de prohibirme ir a misa más de una vez al día y leer tantos libros de la vida de Jesús y similares.

Hasta que un día decidí dejar de ir. Sentí que había sido suficiente y no volví. Y tampoco lo extrañé.

Ahora solamente voy a misa cuando es estrictamente necesario aunque me gusta entrar algunas veces a las iglesias y rezar, siento que me da tranquilidad. Y cuando estoy en modo turista, entro a conocer iglesias en cada sitio que voy porque me gusta ver la edificación, las pinturas, todo lo que hay en ellas. Ya no siento el mismo fervor que sentía cuando era pequeña, de hecho ya no siento fervor alguno. No soy atea, creo en Dios. Igual que mi madre, tengo mi propio conjunto de creencias que de hecho se parece bastante al suyo porque cuando crecí y empezó a explicarme las cosas en las que ella creía, me parecieron bastante más felices, esperanzadoras y sobre todo lógicas, que todas las cosas en las que yo alguna vez había creído. Y por eso las adopté.


La ceremonia católica del fin de semana sin embargo, estuvo bastante entretenida. Los comentarios del cura hicieron que valiera la pena ir un sábado a medio día, cuando hubiera preferido de mil amores quedarme en casa viendo series y no levantarme sino para pagar la comida a domicilio. Al final dijo: que sean muy felices, Dios los bendiga, etc. etc. y que nunca falte la carne en el asador.

Después hubo un brindis en un salón (rogué que no hubiera baile y Dios me escuchó), con mesas distribuidas de manera que cada grupo fuera suficientemente homogéneo entre sí: la mesa de la familia, la mesa de colegas de trabajo, la mesa de compañeros de la universidad y los niños revoloteando por ahí.

Toda mi mesa estaba emparejada porque la invitación estaba dirigida a cada uno con su pareja respectiva. A los novios les preguntaron: y matrimonio para cuándo, a los esposos: y los hijos para cuándo... y a mi, que era la única que había ido sin pareja me dijeron: y bueno Andrea, vos sos muy chica todavía (¿?), pero si querés te buscamos a alguien. Por favor NO!!!

Así fue, y bueno, qué le vamos a hacer. Algunas veces hay que ir a ese tipo de compromisos aunque no nos plazca porque está mal visto no ir. Igual espero que nunca nunca me pongan a ser madrina de nadie, ni de bautizo ni de matrimonio ni de nada. Que me inviten al menos número de matrimonios posibles y que yo encuentre la mayor cantidad de excusas existentes para dejar de ir. Que así sea.

jueves, 3 de mayo de 2012

Lex parsimonia

Principio de economía o Principio de parsimonia. «La explicación más simple y suficiente es la más probable, mas no necesariamente la verdadera», según el principio de Ockham. En ciertas ocasiones, la opción compleja puede ser la correcta. (Wikipedia)


Ojalá que ahora la opción compleja sea la correcta! Amen.

Las últimas semanas han sido una sola correría. no consigo tener un solo día sin tener algo pendiente, algo de lo que ocuparme, también algo de qué preocuparme. Hay épocas en las que todo parece ocurrir al tiempo aunque uno quisiera que no fuera así. Pero es, y así tiene que ser. Mientras tanto, hago lo posible por hacerlo todo bien, me estreso un poco, me canso y descanso.

Creo que de eso se trata, todo parece ser una sucesión de estabilidades e inestabilidades. Claro que siempre es más fácil quedarse quieto que moverse como bien lo dice el Principio de Parsimonia. Siempre es más fácil no hacer nada que hacer algo, sobre todo cuando se ha alcanzado cierta estabilidad. Pero no sería tan divertido si no se volviera todo un poco inestable de vuelta. Creo que tampoco habría tantas satisfacciones.

Suena ahora la canción que cantó esa mujer esa noche en aquel bar en SP. Si, en ese :)

If I ain't got you - Alicia Keys

sábado, 14 de abril de 2012

De vuelta en Bs As

Volví a Buenos Aires después de un montón de tiempo fuera, y me estoy adaptando nuevamente a la ciudad. Ya no hace tanto calor, pero sinceramente tenía la esperanza de que estuviera más frío. Tengo un montón de trabajo porque alguien decidió irse de la empresa y nos dejó un poco encartados con un par de proyectos con plazos super cortos, shit happens pero como decía el osecito en esos tiempos de IS21: firmes y dignos.

Se acercan mis vacaciones, esas que estoy planeando desde hace meses pero que todavía están bastante crudas. Siempre he tenido la costumbre de viajar con todo planeado, lo hago a través de una agente de viajes que hace todo por mi: reserva pasajes, hoteles, me cuadra paseos, y está pendiente de que todo salga como debe ser. Ahora este año decidí probar planearlo yo, y la verdad es que es un poco más difícil pero más emocionante. A esta altura solamente tengo seguro el recorrido y comprados los pasajes de los tramos en avión. A este iré con mi madre: a partir del año pasado me propuse invitarla a un viaje por año en retribución a todos aquellos a los cuales ella me invitó cuando era incapaz de valerme económicamente por mi misma.

Antes de eso, sin embargo, iré una vez más a Brasil porque me quedó gustando. Aunque no es año de elecciones, gracias a Cristina este país está teniendo muchos feriados y con este en particular hicieron sandwich: como el 1 de Mayo es el día del trabajo y es un martes, decidieron que el lunes sería feriado también. Hitazo!

Lo que me ha costado más trabajo de vuelta a esta ciudad es la comida -era de esperarse, como siempre-. La encuentro muy cara y muy fea. En realidad, muy cara para lo que es. Ya mis compañeros de trabajo no intentan convencerme de que hay cosas buenas: parece que en cambio yo los convencí de que exceptuando la carne, no hay nada más que sea decente para comer en el día a día. Estoy llegando a niveles de hastío y enojo con la mala comida, que hoy hice mercado y compré cosas para cocinar. Nada demasiado elaborado, unas pechugas de pollo, lentejas, arroz y una ensalada lista. Esa parece que es la única solución para comer bien en esta ciudad, para mi desgracia porque yo solo cocino en ocasiones muy especiales, y de resto me aburre un poco y lo evito en la medida de lo posible.

La canción de hoy es por el concierto de Jarabe de Palo al que quería ir y no pude porque se agotaron las entradas en La Trastienda. Una lástima:

Jarabe de Palo ft. Alejandro Sanz - La quiero a morir

miércoles, 4 de abril de 2012

Los brasileros

Yo siempre he tenido la idea de que los brasileros tiran mucho. Y no debo ser sólo yo, recuerdo haberlo discutido con algunas personas que también estuvieron de acuerdo conmigo en su momento. El relato siguente sin embargo, está relacionado con ello, juzguen ustedes mismos:

El otro día estábamos comprando con D. un sandwich en Subway para la cena y paseando a Shane (si, Shane, como en TLW) y cuando pasamos por una esquina, D. vio un par de muchachitos como de quince años besándose, ella recostada en una pared y él de frente. Nos quedamos un poco perplejas porque parecía un poco una escena de acoso, pero luego vimos que una amiga de la chica llegaba, hablaba con ella y se iba asi que bueno, ya se suponía que era una cosa consensuada. Ahí ellos se movieron a otro lugar -no se puede decir que más escondido que el anterior, solamente que estaban detrás de un carro parqueado.

Nosotras decidimos dar vuelta y regresar, pero cuando pasamos en el carro de D. lo que vimos fue que ahora no solamente se estaban besando, sino que el muchachito tenía los pantalones abajo y la chica estaba masturbándolo con la mano a la luz de la gente. Seguramente pensaban que el carro detras del que estaban los hacía invisibles, pero la verdad es que estaban en una calle muy concurrida, a las ocho de la noche y delante de una pared blanca e iluminada a pocos metros del paso de carros y peatones.


D. dice que nunca vio algo así. No en plena calle, no así de iluminado, no en escenarios donde no hubiera fiesta y alcohol involucrados y no con muchachitos de esa edad porque la verdad es que la niña parecía demasiado pequeña. No fue una cosa muy chévere de ver por todas esas cosas, pero... la teoría parece ser cierta!

Por las dudas, si alguna vez tengo una hija o un hijo que esté pensando en tener sexo, siempre voy a preferir que sea en casa y no en la calle en esas condiciones. Pero el tema de los hijos queda para algún post posterior.